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La Feria de Abril de Sevilla

Una de las fiestas más importantes que se celebran en la capital de Andalucía es la famosa Feria de Abril de Sevilla. Durante los días que tiene lugar, la ciudad se llena de luz, música, cantes y bailes que inundan de alegría las noches sevillanas. Los visitantes podrán probar dos de las bebidas típicas en esos días, el rebujito y la manzanilla, de la mano de sus numerosas casetas. Montar a caballo, descargar adrenalina en las atracciones y practicar uno de los bailes tradicionales de España son alguna de las muchas actividades que podrás realizar si estás de visita en la Ciudad del Guadalquivir.

Tradición convertida en fiesta

La Feria de Abril se lleva celebrando desde mediados del siglo XIX, cuando se propuso que la ciudad celebrara durante finales del mes de abril una fiesta anual que atrajera a todo tipo de visitantes. En ese primer momento, la Feria consistía en una exposición de ganado donde caballos, toros y bueyes podían optar a diferentes premios para sus dueños. Pero también había pequeñas atracciones como tiovivos, puestos callejeros y calesas que permitían a los habitantes pasear a caballo por las calles donde tenía lugar la Feria.

Con el paso de los años se empezaron a incorporar nuevos elementos como fuegos artificiales, alumbrados más modernos y un número mayor de casetas. Los días de duración de la Feria de Abril también se fueron ampliando a lo largo de la historia hasta llegar a ser de una semana  como hoy en día la conocemos. También se modificó el emplazamiento, ya que desde siempre se había realizado en el Prado de San Esteban y en la década de los setenta se trasladó hasta el barrio de Los Remedios de Sevilla.

La Calle del Infierno

A pesar de su nombre, es uno de los lugares más atractivos para los visitantes de la Feria de Abril, especialmente los más pequeños de la casa. Y es que se trata del espacio donde se concentran las atracciones, puestos de hostelería y casetas donde realizar todo tipo de juegos. Entre sus principales atractivos destacan atracciones como el ‘Látigo’, la Noria o la Montaña Rusa, donde niños y mayores pueden disfrutar de un rato divertido en pleno corazón de la Feria. Otro de los puntos de interés más populares en la Calle del Infierno son las numerosas ‘casas de tiro’ y tómbolas que animan a los visitantes a probar suerte y llevarse alguno de los suculentos premios que ofrecen.